Diciembre 2, 2021

Disputa del monumento: la retirada del General Baquedano y el futuro de Plaza Dignidad

Tras el incendio a la estatua del General Baquedano y el intento de derribarla en la manifestación por el Día Internacional de la Mujer, el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) decidió retirar la obra con el fin de restaurarla.

Así quedó el muro que rodea la base de la estatua del General Baquedano. Fuente: ADN radio

Desde hace meses, la estatua de Baquedano ha sido una constante disputa entre manifestantes -que cada viernes intervenían el monumento con pintura o disfraces- y el gobierno, que luego de cada intervención volvían a pintar la figura. Pero después de la manifestación del 8 de marzo, el caballo quedó con fisuras en sus patas. Esta situación fue determinante para que el CMN decidiera retirar la pieza

Baquedano durante el Estallido Social

Desde el comienzo del Estallido Social en Chile, el sector de Plaza Dignidad (ex Plaza Baquedano o Italia) fue el punto central de las protestas en Santiago y en el centro de este territorio se encontraba el monumento del General Baquedano. En cada jornada era común ver a grupos de manifestantes arriba de la estatua ondeando banderas, levantando carteles, desplegando lienzos, etc. 

A diferencia de otros monumentos que fueron derribados en distintas ciudades de Chile, Baquedano se mantuvo inmóvil. El cambio más significativo fue cuando un grupo de manifestantes con cuerdas lograron derribar “el guardián del general”, figura de un soldado que se encontraba en unos de los extremos del monumento. 

José Luis Martinez, profesor del Departamento de Historia de la Universidad de Chile, explica esta situación en el libro “Chile despertó” como “un enfrentamiento a través de la destrucción y/o conservación de algunos monumentos de personajes relevantes de la historia nacional, que busca cambiar, borrar o resignificar, una(s) historia(s) de lo nacional y de la elaboración de un relato que incorpora a unos, invisibiliza a otros o que, derechamente, molesta a los contrarios a estas figuras”.

Si bien la pandemia del Covid-19 significó una larga pausa en las movilizaciones sociales, tras el desconfinamiento Plaza Dignidad se volvió a llenar de manifestantes y, por supuesto, la estatua de Baquedano retomó su protagonismo. 

El punto de inflexión llegó con la quema del monumento el viernes 5 de marzo y tres días después intentaron derribarla con combos, sierras y cuerdas.  

Aprovechando el horario del toque de queda, la estatua fue retirada durante la madrugada del 11 de marzo. Alrededor de la base, se construyó un muro para hacer las restauraciones correspondientes. Sumado a esta medida, se aumentó en gran cantidad el contingente policial para evitar que manifestantes lleguen al monumento. 

Proyecto Eje Alameda-Providencia

Luego del retiro de la figura de Baquedano, comenzaron a surgir las preguntas de qué hacer en el sector de Plaza Dignidad. De estas interrogantes surge la idea de retomar el antiguo proyecto Eje Alameda-Providencia, impulsado en 2015 por el exintendente de la Región Metropolitana, Claudio Orrego. 

Sergio Baeriswyl Rada, presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano, comentó a La Tercera que el rediseño de este sector debe centrarse en “La integración de los parques, la unión de las vías que confluyen en este punto, la unión de los contenidos culturales que posee y que una a los chilenos”.

Esta idea ya está incluida en el proyecto, que consiste en unir las avenidas Alameda y Providencia, demoliendo la rotonda actual, permitiendo que el tránsito siga en línea recta. A la vez, darle continuidad a los parques Forestal y Balmaceda con la creación de una plaza, que también permita un cruce definido hacia el Parque Bustamante. 

El proyecto tuvo un concurso internacional que fue adjudicado por un equipo de arquitectos conformado por Alejandra Bosch, Arturo Lyon, Danilo Martic, Clara Oloriz y Alfredo Ramírez. En un principio se contemplaba el costo de 138 mil millones de pesos y la renovación se extendería a lo largo de11,8 kilómetros entre Pajaritos y Tobalaba. Su ejecución estaba programada para comenzar a principios del año 2017, pero nunca llegó a puerto.